Elegir el tipo de láser adecuado para la depilación médica es determinante para garantizar la eliminación definitiva del vello sin dañar la epidermis.
Ideal para fototipos claros (I al III) y vello fino o castaño. Su longitud de onda es absorbida intensamente por la melamina, ofreciendo gran rapidez en pieles claras.
Diseñado para fototipos más oscuros o pieles bronceadas (III a V). Penetra a mayor profundidad en la dermis, reduciendo el riesgo de quemaduras superficiales y siendo sumamente eficaz en vello grueso y profundo.