La radiación ultravioleta y el aumento de temperatura durante los meses estivales aceleran el fotoenvejecimiento y causan hiperpigmentaciones indeseadas.
Aplicar diariamente un fotoprotector SPF 50+ con protección UVA, UVB y luz azul, reaplicando cada 2 horas en caso de exposición directa al sol.
El uso de serums ligeros ricos en ácido hialurónico y antioxidantes (como la vitamina C o el ácido ferúlico) ayuda a neutralizar los radicales libres causados por el sol.